En el salón de sesiones del Senado retumbaba el reclamo de Emilio Álvarez Icaza a Rosario Piedra Ibarra, titular de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, “no ha hecho nada frente a la militarización”, le dijo. Rosario Piedra no se inmutaba, mejor comía cacahuates, revisaba su celular, tomaba agua, pero no puso atención a los cuestionamientos, no anotaba las preguntas, mucho menos miraba a los legisladores. Una comparecencia de poco más de tres horas donde reinó la indiferencia de la titular de la CNDH.
Rosario Piedra vestida de chaqueta roja, fue recibida en el pleno del Senado por las panistas Xóchitl Gálvez, Kenia López y Lilly Téllez con pancartas en color guinda, con el que se identifica a Morena, con las leyendas “Rosario empleada de AMLO” y “CNDH subordinada a AMLO”.
La ombudsperson compareció este miércoles ante el pleno de la Cámara Alta, para explicar las acciones realizadas respecto a la atención de casos de violencia vicaria y otros temas de interés.
Piedra Ibarra fue blanco de las críticas de la oposición.
Kenia López, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos, afirmó que para cumplirle al gobierno, Rosario Piedra le ha dado la espalda al pueblo de México.
La panista le exigió “compórtese como empleada de los mexicanos y no como subordinada de López Obrador”.En tanto, Emilio Álvarez Icaza del Grupo Plural de plano la increpó y señaló que el peor papel que ha hecho es quedarse callada frente a la militarización del país y entrometerse en temas electorales.
Enumeró un decálogo de cosas por las que Piedra Ibarra ha destruido a la CNDH.
Y las críticas seguían al grado de desesperar a los senadores, “pues a que vino”, le recriminó Claudia Anaya del PRI.“Solo la veo comiendo cacahuates”, apuntó.
También la cuestionó sobre la recomendación emitida en contra del INE por hechos que sucedieron en 1952 antes de su creación y le exigió retirarla.
“La Comisión Nacional de Derechos Humanos carece de facultades para intervenir en estos temas y por tanto no es procedente la recomendación que se cita, en virtud de lo anterior y considerando que el INE no ha incurrido en las violaciones señaladas en la recomendación me permito exigirle la recomendación general 46/2022, es lo menos que puede hacer, apegándose a la dignidad histórica a la cual está obligada”.
La titular de la CNDH le respondió así:
“La recomendación general 46/2022 no se puede retirar, pido se lea y se comprenda. No aborda la materia electoral, no se inmiscuye en las funciones del INE ni pretende rectificar sus decisiones, lo que pretende es incidir en una transformación del sistema democráttico para fortalecer las instituciones. Queremos la garantía de contar un órgano autónomo de cualquier poder constituido o fáctico, legal o supralegal, que asegure la transparencia electoral y el recuento efectivo de los votos, que se elimine por completo el control gubernamental y la prevalencia de los intereses partidistas. No queremos que vuelvan los tiempos de las elecciones controladas por el gobierno o por un partido, no queremos que se repitan los fraudes electorales que han marcado buena parte de nuestra historia”.
En tribuna, Emilio Álvarez Icaza, coordinador del Grupo Plural, recordó que “la legitimidad de su encargo está dañada de origen y eso nos afecta a todas y todos”.
Aseveró que su gestión se resume en tres palabras: sumisión, omisión y escándalos, como consecuencia de ello “todas las víctimas están más desprotegidas” y hay una profunda crisis en materia de derechos humanos.
El perredista Juan Manuel Fócil, inició su intervención con el siguiente mensaje: “hoy me quiero disculpar ante el pueblo de México porque en 2019 yo voté por usted para presidir la Comisión Nacional de Derechos Humanos”.
“A tres años de su nombramiento se ha encargado de desmembrar lentamente a este importante órgano autónomo. Prueba de ello es que desde 2019 han renunciado nueve miembros del Consejo Consultivo, todos ellos señalando diferencias con la dirección que lleva la Comisión. Señalando que la presidencia de la Comisión emite pronunciamientos unilaterales. La Comisión Nacional de Derechos Humanos que usted preside se ha convertido en un propagandista del gobierno. Callan como momias ante abusos y negligencias del Estado, no se pronuncia en contra del Estado, pero ataca a los enemigos del presidente. ¿Dónde ha estado la Comisión de Derechos Humanos los últimos tres años”.
Piedra Ibarra desafió a los senadores de oposición a que la denuncien por su mala gestión.
“Si hay delitos o infracciones que denunciar sobre mi actuación o la de alguna o alguno de mis colaboradores, espero interpongan las acciones ante las autoridades que corresponden. ¿La CNDH está ausente? Sí, lo reconozco, de los grupos de interés, su único compromiso y su única cercanía es con las víctimas, ellas tienen la palabra”, concluyó.