Morena y sus aliados aprobaron, sin leer, modificaciones a 457 artículos de las seis leyes secundarias en materia electoral, “que si bien no es el plan A que planteaba una refundación del modelo político electoral de México, sí es una reforma de fondo que cambia, rediseña y reinventa todo el sistema electoral mexicano”, aseguró Ernesto Núñez Albarrán, analista político y electoral, en Así el Weso.
En entrevista con Enrique Hernández Alcázar, explicó que Morena terminó de convencer a sus aliados, el Partido Verde y el PT, para votar a favor, no con argumentos sino con ‘perlas’ o ‘regalos’ dentro de las modificaciones a las leyes secundarias en materia electoral.
Una de ellas, dijo, es la flexibilización de plazos para entregar informes de fiscalización que demandaban desde hace tiempo, así como el permitir que un partido conserve el registro si tiene más del 3% de votos en la mitad de los estados del país, sin exigir que sea el 3% a nivel nacional como ocurre actualmente.
Agregó que estas modificaciones tienen, sin duda, la mira puesta en las elecciones presidenciales de 2024, ya que no podrán aplicarse en las elecciones de Coahuila y Estado de México, pues el proceso inicia en enero.
Detalló además que en estos cambios sí se vislumbran riesgos, como el garantizar que cada mexicana y mexicano tenga una boleta esperándolos en la casilla el primer domingo de junio de 2024, pues aunque parece algo fácil requiere de una logística impresionante que se pondría en riesgo con los recortes de personal, compactación de procesos y desaparición de estructuras que aprobaron los 267 diputados que votaron a favor.