Este miércoles, cuatro exfuncionarios públicos de Oaxaca fueron encontrados culpables por el delito de desaparición forzada de personas.
Se trata de la expresidenta municipal de Nochixtlán, la morenista Lizbeth Victoria Huerta, y tres personas más, quienes fueron hallados culpables por la desaparición forzada de la activista y defensora de los derechos humanos, Claudia Uruchurtu.
A Uruchurtu se le vio por última vez el 26 de marzo de 2021 en Nochixtlán, luego de una protesta contra la expresidenta municipal Lizbeth Victoria Huerta, a quien denunció por malversación de recursos y abuso de autoridad. Su cuerpo sigue sin ser localizado.
Se trata de un fallo histórico, pues es la primer ocasión en que ocurre una sentencia de este tipo en Oaxaca, en un proceso donde se acussa a un funcionario de desaparición forzada.
La resolución es el resultado de un proceso de 18 meses, en los que se cancelaron audiencias en dos ocasiones. La sentencia contra los culpables se dará a conocer el próximo 12 de diciembre.
¿QUIÉN ES CLAUDIA URUCHURTU?
La activista y defensora de los derechos humanos, Claudia Uruchurtu vivía con su madre y su hijo en Nochixtlán, Oaxaca; tenía 47 años al momento de su desaparición.
Su lucha por la defensa de los habitantes de su localidad y los abusos de la autoridad inició cuando comenzó a investigar el manejo de las tierras comunales del municipio en 2017, debido a que su abuela la designó para trabajar unos terrenos de su pueblo.
A través de ese trámite se dio cuenta del abuso en materia agraria, donde líderes comunales abusaban y extorsionaban a la comunidad para permitirles el acceso a la tierra, además de destacar la ausencia de servicios como alcantarillado o pavimentación.
De acuerdo con su familia, Claudia salió brevemente del país para visitar a familiares, pero regresó para votar en las elecciones presidenciales de 2018, pues era afín al presidente López Obrador y a su proyecto de Nación.
Tras acercarse a las autoridades y tener como respuesta una ‘falta de recursos’, se dedicó a investigar el destino del presupuesto, lo que la llevó a descubrir malversaciones que denunció, sin éxito, ante los tres niveles de gobierno.
Mantuvo su campaña de denuncia hasta el día donde fue ‘levantada’ después de una protesta y subida a una camioneta roja (de acuerdo con testigos), sin que a la fecha se conozca qué ocurrió con ella.